A escasas semanas para Diciembre, ya se nota que el otoño se ha instalado y con él damos bienvenida al frío, los anuncios de juguetes en la televisión… y todo para prepararnos el cuerpo para la navidad que asoma a la vuelta de la esquina. Navidad son compras, familia, vacaciones, y… ¡la temida cena de empresa!

En Soto de Roma queremos ayudarte a afrontar sin agobios este evento y pasarlo de la forma más airosa, así que atento/a a estos 5 consejos de oro:

1. “Arreglad@ pero informal”

En primer lugar, si no conoces el restaurante el que vais a asistir, tienes dos opciones: preguntar o investigar por Google.

De todos modos, si después de esta búsqueda sigues teniendo dudas, opta por un término medio. No se trata de la gala de los Oscar, pero tampoco de una barbacoa con amigos, así que lo ideal es llevar algo discreto. Recuerda que siempre es mejor quedarse corto que pasarse.

2. Quítate presión

Llega el momento de ocupar tu asiento en el restaurante y te asalta la duda: ¿Dónde me coloco?

Si el lugar no está asignado previamente, puedes sentarte con los compañeros con los que te lleves mejor y con los que compartas más cosas. En la medida de lo posible, aléjate de tus superiores, eso destensará la situación y la cena te será más llevadera.

3. No saques “el tema”

Es inevitable que entre compañeros de trabajo se hable de trabajo. Aun así, se trata de una buena oportunidad para desconectar un poco y prestarte a conocer aspectos más personales de las vidas de tus compañeros. Si eres tímido/a, deja que otros empiecen la conversación, ya te unirás a ella cuando lo veas oportuno. Sobre todo, evita cualquier conversación comprometida sobre política y religión. Ah, ¡y vigila con los chistes!

En cuanto a tu jefe, no abuses de la confianza, recuerda que aunque el ambiente sea distendido, sigue siendo EL JEFE. No le hables de tu aumento de sueldo, ni de ningún compañero o negociación que tengas en mente, queda terminantemente prohibido.

4- ¡No te pases!

Aprovecha la ocasión para comer bien, pero sin empacharte. Y cuidado con el vino, no conviene mezclar.

Es bien sabido que en las cenas de empresa precisamente no escasea el alcohol, así que tómatelo con calma y no te pases bebiendo, podría pasarte factura. Puedes empezar con un refresco en lugar de una cerveza y alternar vino y agua durante la cena, para que el alcohol vaya bajando.

5. El colofón (no “colocón”) final

Es probable que, una vez acabe la cena, os animéis a ir a algún sitio a hacer la famosa «última copa», sí, esa que aunque nos empeñemos en llamarla así nunca acaba siéndolo. En este punto de la noche, si has seguido el consejo previo, la decisión más inteligente que puedes tomar es la de quedarte un rato, no hasta cerrar el local. Una retirada a tiempo siempre es una victoria.

Para acabar, lo último que podemos aconsejarte es que te tomes una aspirina antes de ir a dormir y reces para que el lunes a primera hora, cuando lleguen todos los cotilleos de la famosa cena a la oficina, no formes parte de ninguno de ellos.

Si aun buscas lugar para tu cena de empresa, en Soto de Roma te ayudaremos a que esto sea más llevadero, pudiendo compartir zonas “afterparty” con otras empresas y socializando fuera de tu círculo cercano. Pídenos presupuesto sin compromiso y te contaremos lo que estamos organizando para estas navidades. Si el tiempo acompaña, podrías plantearte una capea, ¿te atreverías?

Sea como sea, estamos trabajando para que este año sea inolvidable. ¡Va a ser genial!